Digo tu nombre en voz alta para sentirte más cerca, y … no. Ponme otro güisqui de malta y deja la botella abierta. Quiero beberme lo que no me das, si te da igual no me reproches más.
Y si te marchas, la escarcha se busca un techo en mi pecho, bajo esta luna de hiel que grita que te perdí. Y se que soy un pendejo, pero me dejo el pellejo por ti aunque los besos que das ya no me besan a mi.
Y tu puñal en mi espalda le da otra vuelta a la tuerca, y yo vago desnudo y mi alma es presa de esta carne muerta, amortajada y sin funeral, y a mis heridas, tú les pones sal.
Y si te marchas, la escarcha se busca un techo en mi pecho, bajo esta luna de hiel que grita que te perdí. Y se que soy un pendejo, pero me dejo el pellejo por ti aunque los besos que das ya no me besan a mi.