Decidido a recuperar todo lo que perdí intentando desalojar de mi mente el dolor nunca tuve lo que soñé, tormentas de paz increpando a la eterna luz del nuevo despertar.
Los suspiros de claridad llegan a mí. Sólo busco el aroma que me invite a creer.
La cálida voz susurra en el fondo del corazón. Me anuncia que ayer se acabó la maldición. Hoy empiezo a renacer y echo a volar. El cielo reirá. Tengo mi paz.
En la noche acariciaré lo que desee Suviré al monte del querer y gritaré.
La cálida voz susurra en el fondo del corazón. Me anuncia que ayer se acabó la maldición. Hoy empiezo a renacer y echo a volar. El cielo reirá. Tengo mi paz.